¿Qué la hace imprescindible?
Una de las grandes portadas del Camino
La portada sur de San Román es una auténtica joya del románico de transición. Forma parte del célebre grupo de las trillizas del Camino, junto a San Pedro de la Rúa en Estella y Santiago en Puente la Reina.
Un libro de piedra y símbolos
Grifos enfrentados, cabezas humanas, el Cordero Místico, San Miguel, la Mano de Dios y un crismón trinitario culminando el conjunto. Cada detalle está pensado para enseñar, advertir y acompañar espiritualmente al peregrino medieval en su camino.
Punto de encuentro entre culturas, estilos y caminos
Construida en origen como iglesia románica, San Román fue ampliada y transformada en los siglos XVI y XVII, incorporando elementos góticos y barrocos, estructura cisterciense y una decoración geométrica de ascendencia mudéjar.
Cuándo visitar
Durante todo el año. La visita se integra perfectamente en el recorrido del Camino de Santiago entre Puente la Reina y Estella-Lizarra. La primavera y el otoño ofrecen una luz ideal para apreciar la portada y las vistas desde lo alto de la villa. En verano, Cirauqui conserva un ambiente tranquilo y fresco; en septiembre, la experiencia puede coincidir con las fiestas locales.
Ideal para
Cómo llegar
La iglesia se encuentra en la parte alta de Cirauqui, dentro del recinto histórico. El acceso se realiza caminando por las calles empedradas del casco antiguo, una experiencia que forma parte del encanto de la visita.
Cirauqui es paso habitual de ciclistas del Camino de Santiago, por lo que la subida hasta San Román forma parte de la experiencia: una pendiente exigente pero breve, muy valorada por quienes disfrutan de los retos del Camino y la recompensa de disfrutar las vistas espectaculares que ofrece el entorno.
Se puede llegar a Cirauqui desde localidades cercanas a través de carreteras y vías secundarias bien conectadas y señalizadas. El acceso al casco histórico es limitado, se recomienda aparcar en las zonas habilitadas y continuar a pie.
Es posible llegar a Estella-Lizarra o Puente la Reina mediante transporte público. Desde allí, el acceso a Cirauqui puede completarse en taxi, bicicleta o vehículo privado.
Más información
El templo fue construido hacia el año 1200, en un momento de transición artística en Navarra del románico al gótico. De aquella iglesia románica original se conserva, sobre todo, su espectacular portada sur, verdadero manifiesto escultórico de la época. En ella confluyen tres corrientes que marcaron el arte del Camino: la estructura monumental cisterciense, la decoración geométrica de ascendencia mudéjar y los elementos figurativos propios del románico.
El arco de ingreso, polilobulado y festoneado con arquillos de herradura, está rodeado por ocho arquivoltas ricamente decoradas con motivos vegetales y geométricos: palmetas, rosetas, entrelazos, rombos y puntas de diamante. Entre la decoración emergen figuras humanas y animales, grifos enfrentados y escenas simbólicas que culminan en las claves con el Cordero Místico, San Miguel, la Mano de Dios y un crismón trinitario, auténtico sello espiritual del conjunto.
A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, la iglesia fue ampliada y transformada para adaptarse a nuevas necesidades litúrgicas, incorporando capillas laterales, modificaciones en la cabecera y una torre campanario. Estas reformas no borraron su origen medieval, sino que añadieron nuevas capas de lectura, convirtiendo a San Román en un ejemplo vivo de la evolución arquitectónica de los templos parroquiales navarros.
Entre los tesoros que guarda la iglesia en su interior, hay tres retablos churriguerescos de principios del siglo XVIII obra de Martín de Legarra y Pedro de Leceta. En el retablo mayor, una talla de San Román, de origen gótico. Por último, lo más antiguo del templo es un ara o altar romano, posiblemente dedicado a un dios vascón prerromano y que hoy sostiene una pila de agua bendita.
Tierra Estella Medieval
Castillos, leyendas y platos ricos. Adéntrate en la memoria de Tierra Estella a través de tu patrimonio medieval.
Visítanos