¿Qué la hace imprescindible?
Es mucho más que una pastelería
es una historia de oficios familiares y sabores profundamente ligados a Estella-Lizarra. Desde su emblemática tienda en la Plaza de los Fueros, esta casa artesanal ha conquistado generaciones de paladares con sus delicias.
Las Rocas del Puy, sabor estellés
Aquí nacieron las míticas Rocas del Puy, un dulce convertido en símbolo local, creación original del maestro pastelero Francisco Torres. Una receta de avellanas tostadas cubiertas de chocolate negro, que te hará regresar y repetir.
Artesanía viva, hecha cada día
Desde hace más de 70 años todo se elabora a diario de forma artesanal, con materias primas de primera calidad y sin conservantes. Una manera de trabajar fiel al oficio pastelero de siempre.
Cuándo visitar
Cualquier momento es bueno para entrar en Bombones Torres y regalarse un capricho dulce. En Semana Santa y Pascua, los estantes se llenan de huevos y monas de chocolate, auténticas creaciones hechas a mano, donde cada pieza es diferente y personalizada. En Navidad, los turrones artesanos son los protagonistas, y convierten la visita en una tradición imprescindible.
Ideal para
Cómo llegar
Es muy fácil acceder desde cualquier punto del casco histórico: la Plaza de los Fueros es un lugar de paso habitual y punto de encuentro local.
Acceso sencillo desde cualquier punto de Estella-Lizarra por calles urbanas. La Plaza de los Fueros es zona céntrica y existen aparcabicis en las inmediaciones del centro histórico.
Puedes aparcar en los estacionamientos cercanos al centro como el aparcamiento de los Juzgados y acercarte caminando en pocos minutos.
Desde la Estación de Autobuses de Estella-Lizarra, se llega caminando en unos 10 minutos hasta la Plaza de los Fueros.
Más información
Tras dos décadas de aprendizaje, en 1961 abre su primera pastelería que se llamó Pastelería Pachi, en la ciudad del Ega. Desde entonces, el negocio crece sin perder su esencia: trabajo artesanal, constancia y amor por el oficio.
Cuatro años después, tras contraer matrimonio, su esposa Charo Echeverría se sumó al proyecto familiar. Su dedicación y vocación artesanal fueron fundamentales en el crecimiento y consolidación del negocio.
Con el paso del tiempo, la familia se traslada a la actual ubicación en la Plaza de los Fueros, y la segunda generación toma el relevo, representada por Charo y Leyre Torres, manteniendo intacta su filosofía original.
La amplia tradición chocolatera incluye bombones clásicos, turrones, pastas de té y otras creaciones innovadoras como las Conchas del Camino, los bombones de vino o de cuajada.
Uno de sus productos estrella, las Rocas del Puy han recibido varios galardones nacionales. En 2020, una de sus pastas fue elegida en Sevilla como mejor pasta de té de Navarra, entre más de 200 propuestas.
Hoy, Bombones Torres es una referencia indiscutible de la pastelería navarra, con obrador propio y una producción diaria que enorgullece a Estella-Lizarra, con sus sabores, texturas y aromas únicos.