Un fenómeno geológico singular: El Pozo de Arbeiza es una balsa circular de más de 50 metros de diámetro, originada probablemente por el hundimiento del terreno en un contexto kárstico vinculado al diapiro de Estella. Un sistema hídrico complejo: A pesar de su proximidad al río Ega, el pozo mantiene un nivel de agua estable, sin verse afectado por las variaciones del cauce. Esto sugiere una alimentación subterránea mediante filtraciones o posibles conexiones hipogeas, cuya naturaleza exacta no está completamente definida. Un lugar marcado por la tradición oral: La leyenda sitúa en este lugar un antiguo palacio cuyos habitantes, castigados por su falta de caridad, fueron tragados por la tierra. Este relato ha perdurado en la memoria colectiva, otorgando al sitio un fuerte componente simbólico.