¿Qué la hace imprescindible?
Un origen medieval con ampliaciones renacentistas
La iglesia fue construida inicialmente en época medieval y ampliada durante el siglo XVI con la incorporación del crucero y la cabecera poligonal, configurando el templo actual.
Una arquitectura gótica y barroca
El edificio conserva su estructura gótica original, con bóvedas de crucería y portada apuntada, mientras que la torre barroca levantada en 1747 y el pórtico del siglo XVIII aportan el estilo característico de la arquitectura religiosa de la Merindad de Estella.
Un notable conjunto de retablos barrocos y manieristas
En el interior destacan varios retablos de los siglos XVII y XVIII, entre ellos el retablo mayor rococó dedicado a la Invención de la Santa Cruz, una obra monumental ricamente decorada con motivos de rocalla.
Cuándo visitar
La iglesia puede visitarse durante todo el año desde el exterior. El interior ofrece una interesante visita para quienes desean descubrir el patrimonio artístico del templo y la historia religiosa de Aguilar de Codés, especialmente durante las celebraciones religiosas del municipio.
Ideal para
Cómo llegar
Desde cualquier punto del casco urbano de Aguilar de Codés se puede llegar caminando fácilmente hasta la iglesia, situada en el centro del pueblo.
El acceso se realiza por las calles del núcleo urbano, que permiten recorrer tranquilamente la localidad hasta llegar a la calle Mayor donde se ubica el templo.
Se puede acceder hasta el centro del municipio por carretera local y aparcar en las calles cercanas a la iglesia, continuando el último tramo a pie.
Aguilar de Codés dispone de conexiones de transporte con localidades cercanas de Tierra Estella. Desde la parada del municipio se puede llegar caminando al templo en pocos minutos.
Más información
Durante el siglo XVI el edificio experimentó una importante ampliación que añadió el crucero, la cabecera poligonal y la sacristía, configurando una planta de nave única con cuatro tramos y capillas laterales abiertas entre los contrafuertes. Las bóvedas de crucería estrellada y la sólida fábrica de sillería reflejan la influencia de los maestros canteros que trabajaron en templos de la diócesis de Calahorra y La Calzada.
En el exterior destaca la portada gótica tardía, formada por arcos apuntados y un óculo lobulado en el tímpano, donde se conserva una imagen de Santa Elena relacionada con la tradición de la Invención de la Santa Cruz. La entrada queda protegida por un pórtico barroco construido en el siglo XVIII. En esta misma centuria se levantó también la torre, obra de Martín de Beratúa, compuesta por cuerpos de sillería que culminan en un remate octogonal coronado por cúpula y linterna.
El interior alberga un rico conjunto de retablos barrocos y manieristas. El más destacado es el retablo mayor rococó del siglo XVIII dedicado a la Invención de la Santa Cruz, cuyo banco se encuentra profusamente decorado con motivos de rocalla. Junto a este se conservan otros retablos dedicados a la Virgen del Rosario, el Santo Cristo, San Pedro, San Juan Bautista o Santa Bárbara, así como una sillería de coro del siglo XVIII que reutiliza relieves renacentistas del siglo XVI.
La sacristía conserva cajonerías barrocas del siglo XVII, lienzos de finales del mismo siglo y diversas piezas de orfebrería, entre ellas un cáliz de plata del siglo XVI. Todo este conjunto convierte al templo en un interesante ejemplo del patrimonio artístico religioso de la montaña occidental navarra, donde arquitectura, escultura y pintura narran siglos de historia y devoción.