¿Qué la hace imprescindible?
El Retablo de los Santos Juanes
Una joya del renacimiento navarro, resultado de una colaboración entre artistas franceses: el arquitecto Pierres Picart y el escultor Juan de Beauves.
Una fachada con aire romano
Tras un dramático derrumbe de la torre en el siglo XIX, su frente renació con un estilo neoclásico que recuerda a la famosa Trinità dei Monti en Roma. Sus torres gemelas son hoy parte inseparable del perfil de la ciudad.
Libro abierto de arte
Se puede contemplar el románico de su portada norte y el gótico de su portada sur, caminar bajo las bóvedas góticas de sus naves laterales, detenerse en el retablo renacentista y terminar admirando la sobriedad neoclásica de su nave central.
Cuándo visitar
San Juan Bautista es una parroquia muy viva. Puedes visitarla durante todo el año, siendo especialmente emotivo acudir el 24 de junio, en la festividad de San Juan o durante las fiestas patronales de agosto. Los jueves, día de mercado en la plaza, el entorno cobra una energía especial que nos transporta a su origen medieval.
Ideal para
Cómo llegar
Imposible perderse. Está en el centro neurálgico de Estella-Lizarra, en la Plaza de los Fueros. Cualquier paseo por el eje comercial de la ciudad te llevará directamente a sus puertas.
Accesible por las zonas peatonales del casco histórico. Hay espacio de sobra en la plaza para dejar la bicicleta mientras visitas el interior.
La plaza es peatonal. Lo ideal es dejar el vehículo en el Paseo de la Inmaculada o en el aparcamiento de la Estación, ambos a escasos cinco minutos a pie.
La estación de autobuses está muy cerca. Desde allí, se cruza el Paseo de la Inmaculada y se llega a la iglesia en un breve y agradable paseo por la calle peatonal San Andrés.
Más información
La iglesia de San Juan Bautista se levantó como centro espiritual de esta nueva población. A su alrededor se fue articulando el barrio, lo que explica que hoy el templo ocupe el corazón comercial de la ciudad: la Plaza de los Fueros, donde también se trasladó el mercado semanal, que sigue celebrándose en la actualidad.
El gran imán de las miradas es su Retablo Mayor. En 1563 dos artistas franceses de primer nivel: Pierres Picart y Juan de Beauves, trajeron la vanguardia europea a Estella-Lizarra para realizar el Retablo de los Santos Juanes, obra maestra del Renacimiento por su riqueza ornamental plateresca y austeridad monumental.
El 26 de diciembre de 1846, la historia de San Juan cambió para siempre. Su esbelta torre medieval se desplomó. A pesar de que la caída de la torre destruyó la fachada y parte de la nave central, el retablo, ubicado en la cabecera del templo sobrevivió a la catástrofe.
Lo que hoy vemos es una impresionante labor de recuperación: una fachada neoclásica de 29 metros de altura, proyectada por Anselmo Vicuña y finalizada por Florencio Ansoleaga, que dotó a la Plaza de los Fueros de una elegancia señorial única.
Cruzar sus umbrales, es hacer un viaje en el tiempo. De su origen románico se conserva la portada del Evangelio, protegida por un pórtico y adornada con un crismón. En el interior, la penumbra gótica de las naves laterales contrasta con la amplitud neoclásica de la nave central, cubierta por una bóveda de cañón con la cúpula semiesférica sobre la sacristía del siglo XVII.