¿Qué la hace imprescindible?
Escalada deportiva en roca caliza de calidad
Las paredes de Lezaia y el Burón ofrecen itinerarios sobre caliza compacta, con predominio de vías deportivas bien equipadas y trazados variados que combinan placa técnica, fisuras y pequeños desplomes.
Vías para distintos niveles con vistas panorámicas
La combinación de sectores permite recorrer tanto vías de un solo largo como itinerarios más continuos, adaptados a diferentes niveles. Desde lo alto se abren amplias vistas sobre el entorno del Embalse de Alloz y los valles circundantes.
Entorno natural tranquilo
Situadas en las estribaciones de la Sierra de Andía, en las inmediaciones de Guembe, estas paredes se integran en un paisaje de bosque y cantiles calizos que brindan una sensación de aislamiento.
Cuándo visitar
La mejor época para la escalada se concentra entre julio y diciembre, cuando las condiciones térmicas del entorno permiten una práctica más segura y compatible con la conservación del medio natural. Lezaia y el Burón están sujetas a restricciones temporales durante el período de nidificación de aves rupícolas, habitualmente entre los meses de enero y junio. Se recomienda consultar siempre la señalización in situ o la normativa vigente antes de planificar la actividad.
Ideal para
Cómo llegar
Se accede desde el núcleo urbano de Guembe en dirección norte por la NA-7020 que remonta la regata de Erragoz hasta las foces de Burón y Lezaia. El acceso final se realiza a pie por senderos de monte.
Es posible aproximarse por carretera y pistas rurales ciclables hasta las inmediaciones de las paredes. El tramo final hasta el pie de vía debe realizarse caminando.
Desde el casco urbano, la carretera permite aproximarse hasta zonas donde estacionar sin obstaculizar el tránsito agrícola.
Existen conexiones de transporte comarcal hasta localidades próximas, si bien el acceso final a los sectores requiere un recorrido a pie por pistas forestales.
Más información
Los distintos sectores de escalada se distribuyen a lo largo de barrancos secundarios que atraviesan laderas boscosas, ofreciendo varias vías equipadas sobre caliza compacta e integradas en un entorno natural de gran valor. Las aproximaciones desde las pistas son, por lo general, relativamente cortas, mientras que las vías presentan alturas de entre 10 y 30 metros y dificultades que abarcan aproximadamente desde el grado IV hasta el 6b. La orientación varía según el sector, proporcionando diferentes condiciones de escalada a lo largo del día y de la temporada.
En la Peña de Lezaia predominan las vías de escalada deportiva de un solo largo, con recorridos que oscilan entre los 20 y los 60 metros, especialmente indicadas para iniciación o nivel medio.
Por otra parte, la Peña del Burón presenta un mayor desarrollo vertical, con vías que pueden alcanzar los 80 y 100 metros en sus sectores principales, permitiendo itinerarios más continuos que en algunos casos requieren progresión en dos largos según el trazado equipado.
Durante el periodo de nidificación de aves rupícolas, el acceso a determinadas vías puede estar restringido, por lo que se recomienda consultar siempre la regulación vigente y respetar la señalización existente antes de planificar la actividad.