Gastiáin es el núcleo más extenso y poblado del Valle de Lana. Situado en el extremo occidental del valle, entre la Sierra de Lóquiz y los montes que delimitan este singular territorio conocido como la pequeña Rusia, el pueblo ha desarrollado históricamente una estrecha relación con el paisaje, marcada por su altitud, el clima y su proximidad con Álava.
El casco urbano se articula en torno a una amplia plaza y un entramado de calles donde la piedra y las casas blasonadas reflejan la importancia histórica de Gastiáin dentro del valle. Durante siglos, aquí se custodió el archivo con los fueros y privilegios de nobleza del Valle de Lana, un pasado que todavía permanece visible en los escudos que decoran muchas de sus fachadas.
El principal referente patrimonial es la iglesia parroquial de San Saturnino. A las afueras del pueblo se encuentra la ermita medieval de Zumadoya, a la que se suman las ermitas de San Miguel y San Sebastián, vinculadas a la presencia romana en el territorio gracias a restos arqueológicos reutilizados posteriormente en la arquitectura religiosa.
El entorno natural constituye otro de sus grandes atractivos. Gastiáin se encuentra en un espacio de transición entre carrascales, robledales y hayedos, con numerosas posibilidades para el paseo y el senderismo. Desde el propio núcleo parten caminos tradicionales que conectan con ermitas, antiguos enclaves históricos y miradores naturales sobre el valle, en un territorio donde la actividad agrícola, ganadera y la elaboración artesanal de carbón siguen formando parte de su identidad cultural.