San Martín de Améscoa es uno de los concejos del municipio de Améscoa Baja, situado a 670 metros de altitud, a la izquierda del río Uyarra, entre las sierras de Urbasa y Lóquiz. Su emplazamiento privilegiado lo sitúa en pleno corredor natural de Las Améscoas, rodeado de paisaje de montaña y tradición rural.
El núcleo urbano presenta un trazado amplio y despejado, donde destacan casas blasonadas de los siglos XVI y XVIII que evidencian la relevancia histórica del pueblo dentro del valle. Dominando el conjunto aparecen dos de sus principales referentes patrimoniales: la iglesia de San Martín de Tours, eje de la vida local, y la Fortaleza Casa-Torre, testimonio de un pasado defensivo y señorial aún visible en el paisaje urbano.
En el ámbito religioso sobresale también la ermita de Nuestra Señora de la Misericordia, de origen medieval y reformada en el siglo XVI. En su interior conserva la talla gótica de San Bricio, patrono de los carboneros, además de imágenes del siglo XVI de la Virgen de la Misericordia y San Marcos, piezas que ayudan a comprender la importancia de la religiosidad popular en el valle.
El patrimonio etnográfico añade otra capa de interés a la visita. El conjunto formado por la fuente pública de tres caños (1913), el abrevadero y el lavadero restaurado recuerda una forma de vida ligada al agua, al trabajo compartido y a la vida comunitaria.
Desde el propio pueblo se accede a itinerarios hacia la Sierra de Lóquiz, el Parque Natural de Urbasa-Andía y al ascenso hacia el monte Larregoiko, ofreciendo rutas ideales para disfrutar del paisaje y del silencio de la montaña.
Las fiestas patronales, celebradas el 11 de noviembre en honor a San Martín, junto con tradiciones como la subida del mayo a comienzos de primavera y la participación en la Fiesta del Valle de las Améscoas, mantienen muy vivo el espíritu comunitario de este pueblo de montaña.