Tierra Estella

Monumento Natural Nº 5 El Centinela

Un quejigo centenario convertido en símbolo histórico, desde donde se vigilaban los accesos al valle.

¿Qué la hace imprescindible?

Un Monumento Natural singular

Un Monumento Natural singular

Declarado Monumento Natural en 1991, su valor radica tanto en su interés ecológico como en su relevancia histórica dentro del territorio.

Un árbol con historia

Un árbol con historia

Este quejigo no solo destaca por su porte y longevidad, sino por su uso como punto de vigilancia en épocas de guerra y epidemias, dando origen a su nombre El Centinela.

Un ejemplar adaptado al terreno

Un ejemplar adaptado al terreno

Situado sobre un talud, presenta un tronco robusto, raíces visibles que aseguran su estabilidad y una copa irregular marcada por intervenciones humanas a lo largo del tiempo.

Cuándo visitar

Puede visitarse durante todo el año. Su ubicación en la ladera permite disfrutar de vistas sobre el entorno en cualquier estación.

Ideal para

Turismo rural Turismo cultural Senderismo y cicloturismo Interesados en la fotografía de paisaje

Cómo llegar

A pie

Desde el final del núcleo urbano de Zudaire, se toma el camino hacia el cementerio. A unos 100 metros, en un cruce de caminos, se localiza el árbol.

En bicicleta

El recorrido es accesible por las pistas y caminos rurales en el entorno de Zudaire.

En coche

Se puede aparcar en las zonas habilitadas dentro del núcleo urbano y continuar a pie por el camino indicado.

En autobús

Zudaire cuenta con conexiones de buses desde localidades cercanas. Desde la parada, el acceso se realiza caminando.

Más información

El Centinela (Quercus faginea) protegido como Monumento Natural n.º 5 de Navarra, es un ejemplar arbóreo situado a una altitud de 609 metros. Presenta una altura aproximada de 16,8 metros y un diámetro en la base de alrededor de 1,6 metros, mientras que su copa se extiende unos 14 metros de largo por 13 de ancho. Estas dimensiones, unidas a su porte aislado y su valor paisajístico, lo convierten en uno de los árboles singulares más representativos de la zona. Se localiza en el paraje de Iturberri, en una ladera sobre Zudaire, dominando visualmente los accesos al pueblo. Este emplazamiento estratégico explica su nombre, dado por su uso histórico como punto de vigilancia, tanto en épocas de conflictos como durante situaciones de control sanitario.

El árbol presenta un tronco robusto que en el pasado albergaba una cavidad en la que, según la tradición oral, podía resguardarse una persona. Este hueco fue posteriormente sellado, y actualmente el propio crecimiento del árbol está integrando a esa intervención.

Su estructura muestra una copa algo desequilibrada debido a la pérdida de algunas ramas principales, mientras que sus raíces, especialmente visibles en la base del talud, garantizan su estabilidad en el terreno.

Más allá de sus dimensiones, es precisamente esta combinación de valores naturales e históricos la que motivó su declaración como Monumento Natural en 1991. El Centinela no solo es un árbol singular, sino también un testigo vivo de la historia local y del vínculo entre paisaje y comunidad.
5 fotos