Un humedal de gran interés: Es un punto destacado para la observación de aves en el valle alto del río Ega. En sus aguas y orillas pueden verse especies como ánades azulones, fochas comunes, zampullines o somormujos, además de diversas aves migratorias que utilizan el lugar como zona de descanso. Un paisaje natural entre bosques mediterráneos: El entorno del embalse está rodeado de quejigos, encinas y matorral mediterráneo, formando un paisaje de transición entre la montaña y los valles agrícolas de Cabredo. Esta diversidad de hábitats favorece la presencia de numerosas especies de fauna. Un paseo tranquilo en plena naturaleza: El camino que rodea el embalse permite recorrerlo fácilmente a pie mientras se disfruta de la calma del paisaje, los sonidos del agua y la observación de aves. Su cercanía al pueblo lo convierte en una excursión sencilla y muy accesible.