Mendavia es una villa ribereña excepcional, reconocida por concentrar el mayor número de Denominaciones de Origen y sellos de calidad alimentaria del país. Está situada al suroeste de la Merindad de Estella, en una fértil llanura regada por el río Ebro y sus afluentes, el Odrón y el Linares.
El núcleo urbano, típico de la Ribera Estellesa, se alza sobre una terraza fluvial y se extiende en suave pendiente alrededor de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, una imponente construcción que domina el perfil del pueblo. Su interior alberga un magnífico retablo mayor y la talla de la Virgen de Legarda, una de las devociones más queridas de la localidad.
La historia más antigua de Mendavia se remonta a la prehistoria y a la Edad del Hierro, como demuestran yacimientos como el del poblado de El Castillar, donde se han documentado asentamientos superpuestos desde el Bronce Final hasta el Hierro II. A este patrimonio se suma la ermita de la Virgen de Legarda, a orillas del Ebro y el Soto de Magacha, un bosque fluvial de gran valor ecológico y tradicional que conecta Mendavia con su paisaje más ligado al río.
Pero si hay un elemento que distingue a Mendavia a nivel nacional es su gastronomía ligada a las denominaciones de calidad. Más de 3 000 hectáreas de regadío y unas tierras excepcionalmente fértiles han convertido a la localidad en un referente del turismo gastronómico. Hasta once Denominaciones de Origen y sellos de calidad conviven en apenas 78 km²: Vino Rioja, Cava, Pimiento del Piquillo de Lodosa, Espárrago de Navarra y Pacharán de Navarra son algunos de estas denominaciones. Este potencial se celebra cada año en las Jornadas de las Once Denominaciones de Origen y Calidad, una cita que une producto, patrimonio y cultura local, y que se suma a eventos como el Día del Espárrago.